Luciano Spalletti tenía muy claro los motivos por los que no quería a Manuel Locatelli en su plantilla cuando dirigía la selección italiana. La explicación llegó tras su sorprendente decisión de seleccionar a Nicolo Fagioli para la Eurocopa 2024 dejando al capitán de la Juventus en casa. Fue una elección que desconcertó a muchos observadores, pero Spalletti comunicó su razonamiento directamente a Locatelli y luego abordó el asunto públicamente.
Las preocupaciones originales de Spalletti
Locatelli sigue siendo una figura clave en la Juventus a pesar de haber sido ignorado por Italia, y ahora vuelve a trabajar con Spalletti a nivel de clubes. Esto le ha dado una nueva oportunidad de demostrar que el directivo se equivoca. Sin embargo, su estilo de juego no ha cambiado significativamente y Spalletti sigue considerándolo demasiado conservador en la posesión y la toma de decisiones. Este rasgo fue la razón principal por la que el técnico consideró que Locatelli no era el adecuado para su equipo italiano, y ahora se está convirtiendo en un problema cada vez más visible en la Juventus.
La situación ha generado preocupación en el club, ya que las exigencias tácticas de Spalletti son claras e inflexibles. Los jugadores que no cumplan esas expectativas corren el riesgo de caer en desgracia, y la renuencia de Locatelli a correr más riesgos parece estar obstaculizando sus posibilidades de establecerse como una figura central en los planes del técnico.
Creciente tensión en la Juventus
Según Calciomercato, Spalletti no está impresionado por las actuaciones del centrocampista y cree que su enfoque no se alinea con la intensidad y creatividad que requiere el centro del campo de la Juventus. Como resultado, existe una creciente posibilidad de que Locatelli pronto quede fuera del Allianz Stadium.
El informe también sugiere que la Juventus podría incluso considerar venderlo en enero mientras exploran opciones para incorporar mediocampistas que se adapten mejor al estilo de Spalletti. Semejante medida representaría un cambio significativo para un jugador que durante mucho tiempo ha sido considerado una figura importante dentro del equipo, pero las cambiantes demandas del nuevo entrenador pueden, en última instancia, obligar al club a reevaluar su papel.