tLos Seattle Seahawks están entrando a la próxima temporada con más incertidumbre en cuanto a corredor que en los últimos años, pero el gerente general John Schneider no lo está tratando como una crisis.
La partida de Kenneth Walker III, quien firmó con los Kansas City Chiefs después de una carrera destacada que incluyó una actuación como Jugador Más Valioso del Super Bowl, deja un vacío significativo en el backfield de Seattle.
Saquon Barkley avergüenza a Logan Paul y cuestiona su habilidad futbolística
Para agravar el problema está el estado de Zach Charbonnet, quien se está recuperando de una lesión en la rodilla que podría mantenerlo fuera de juego durante el inicio de la temporada. Sobre el papel, eso deja a los Seahawks sin una clara opción número uno de cara al campo de entrenamiento.
Calma en lugar de preocupación
Schneider proyecta calma más que preocupación. Hablando en su aparición semanal en Seattle Sports, enmarcó la posición como una que puede abordarse sin grandes trastornos, describiéndola más como un vacío que puede llenarse que como una debilidad fundamental que amenaza la estructura de la plantilla.
El grupo actual de Seattle refleja esa filosofía. George Holani, un ex agente libre no reclutado, está en línea para un rol ampliado después de ganarse elogios internos por su confiabilidad general. La incorporación agente libre, Emanuel Wilson, llega procedente de los Green Bay Packers con reputación de corredor físico que puede complementar la ofensiva.
El equipo también contrató a Cam Akers, un veterano que ha saltado entre equipos pero que aún ofrece experiencia, mientras que Kenny McIntosh busca recuperarse de una lesión después de mostrarse prometedor. El receptor convertido Velus Jones Jr. agrega otra capa de versatilidad a la mezcla.
La profundidad de los Seahawks es motivo de optimismo
Schneider señaló esa profundidad como motivo de optimismo, incluso si ninguno de los nombres actualmente se destaca como un líder definitivo. Destacó especialmente a Holani, destacando su capacidad para contribuir en múltiples fases, desde la protección del pase hasta la recepción, valorando también su consistencia y profesionalismo.
La directiva de los Seahawks tampoco está familiarizada con la construcción de un juego terrestre productivo sin un nombre destacado. Schneider hizo referencia a su tiempo en Green Bay, donde los Packers adquirieron a Ryan Grant antes de la temporada 2007, un movimiento que resultó en tres campañas consecutivas de 900 yardas terrestres. Esa experiencia continúa moldeando su creencia de que se pueden identificar y desarrollar corredores capaces sin una inversión significativa.
Eso no significa que Seattle no abordará más la situación. El draft sigue siendo una opción, y agregar un corredor joven temprano proporcionaría competencia inmediata y estabilidad a largo plazo. Pero según los comentarios de Schneider, no es una necesidad apremiante la que impulsa la toma de decisiones a medida que se acerca la temporada.