Ronald Araujo salió ileso de Wembley y eso, en Inglaterra, parece no entenderse. El central del Barcelona jugó todo el amistoso contra Uruguay (1-1) a pesar de un incidente en el minuto 50 que enfadó al estadio, a los comentaristas y al banquillo local. Hizo todo lo posible por un balón suelto, llegó tarde y encontró el tobillo de Phil Foden con una entrada que le provocó escalofríos. «¡Eso es para romperle la pierna!» Se escuchó en ITV. Foden se retorcía en el césped mientras Thomas Tuchel perdía los estribos en la línea de banda, apuntando con la cabeza hacia el banquillo uruguayo. El árbitro Sven Jablonski pitó falta. Ni siquiera una tarjeta amarilla.
La reacción fue inmediata y unánime. «Casi terminó muy mal para Phil. Araujo está totalmente fuera de control», dijo Ian Wright. Harry Maguire fue más allá: «No puedes ver una entrada como esa y no recibir una tarjeta roja. A un par de meses del Mundial y tenemos árbitros que permiten entradas como esa… Es decepcionante». Paul Robinson, en BBC Radio 5 Live, expresó lo mismo: «Cuanto más ves esa entrada, peor se ve. Llegó muy, muy tarde. Lo atropelló». Foden pudo continuar, pero Tuchel lo cambió cinco minutos después. No quería tentar al destino.
La polémica creció con el VAR. En Inglaterra no entienden por qué no intervino para revisar la acción de Araujo y sin embargo lo hizo en el tiempo añadido para pitar un penalti que permitió a Fede Valverde igualar. «¿Para qué sirve el VAR? Araujo podría haberle roto la pierna a Foden», dijo Emma Hayes. También hubo problemas con las tarjetas amarillas para Uruguay -sólo dos en todo el partido- y la confusión con Manuel Ugarte. Por su parte, Araujo atendió a los medios sin entrar en detalles y dejó otro titular: «Es un buen mensaje. Competimos y al final pudimos buscar el empate. Incluso casi ganamos el partido». Wembley todavía reflexionaba sobre la misma imagen.