La Juventus confirmó el 12 de junio de 2026 que Giovanni Carnevali había sido nombrado director ejecutivo, y Damien Comolli dejó el club de mutuo acuerdo después de poco más de un año en el cargo. La medida fue informada por Gianluca Albanese, cuya cobertura confirmó las condiciones financieras de la salida de Comolli.
Los informes de mercado confirman que la Juventus acordó pagar a Comolli una indemnización bruta de 850.000 euros y, al mismo tiempo, renunció a cualquier derecho a reclamar un bono de contratación al que se hace referencia en su carta de empleo del 1 de junio de 2025. El marco oficial de la junta (acuerdo mutuo en lugar de despido) señala una transición ordenada en lugar de una eliminación de la crisis.
La marcha de Comolli cierra un breve y turbulento capítulo
Comolli llegó a Continassa en junio de 2025 como un nombramiento externo destinado a aportar un enfoque analíticamente riguroso y basado en datos a las operaciones deportivas de la Juventus, un perfil que representaba una ruptura deliberada con los instintos tradicionales del fútbol italiano del club. Su mandato coincidió con un período de persistente inestabilidad en la gobernanza y un fracaso en la Liga de Campeones que agudizó el escrutinio de cada decisión que surgía de la directiva.
La indemnización bruta de 850.000 euros, combinada con la renuncia al pago del contrato, indica que la Juventus actuó para cerrar su contrato limpiamente en lugar de disputar los términos, en consonancia con una junta que quiere un reinicio sin un espectáculo legal. Francesco Calvo ha hablado anteriormente de las diferencias estructurales en la Juventus a lo largo de sus dos etapas en el club, y la puerta giratoria a nivel ejecutivo ha sido un tema recurrente durante todo ese tramo.
Carnevali aporta un pedigrí nacional en el fútbol
El nombramiento de Carnevali representa un giro decisivo hacia un operador italiano experimentado. Construyó su reputación a lo largo de más de dos décadas en Sassuolo y Mapei Football, supervisando un modelo de club ampliamente admirado por superar su peso financiero a través de un reclutamiento inteligente y una identidad deportiva coherente. La declaración oficial de la Juventus lo describió como un “ejecutivo muy respetado y ampliamente considerado”, lenguaje que subraya la intención de la junta de proyectar credibilidad en lugar de disrupción.
Las acciones de la Juventus respondieron inmediatamente, subiendo un 3,9% hasta los 2,194 euros tras el anuncio, lo que sugiere que el mercado interpretó el nombramiento como algo estabilizador más que especulativo.
Qué significa el cambio para Spalletti y la ventana de verano
El momento es puntual. Con la ventana de transferencia abierta y la posición de Luciano Spalletti sujeta a escrutinio continuo (John Elkann previamente le aseguró a Spalletti respaldo financiero a pesar del fracaso de la Liga de Campeones), la llegada de Carnevali agudiza la cuestión de quién impulsa las decisiones de reclutamiento desde aquí. Si operará junto a un director deportivo designado o si consolidará su autoridad en la cima de la estructura es la primera cuestión organizativa que deja abierta su designación. Las próximas semanas, y los primeros comentarios públicos del propio Carnevali, determinarán qué tan rápido los bianconeri pueden traducir este reinicio ejecutivo en un impulso concreto para la formación de escuadrones.